Donald Trump levanta sanciones al crudo de Venezuela y autoriza operaciones de Repsol con aval de Estados Unidos

Donald Trump levanta sanciones al crudo de Venezuela y autoriza operaciones de Repsol con aval de Estados Unidos

Estados Unidos

Estados Unidos anunció este viernes una modificación estructural de su régimen de sanciones contra el sector petrolero de Venezuela, permitiendo a varias de las principales compañías energéticas internacionales reanudar actividades en el país caribeño tras años de limitaciones estrictas.

La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro emitió dos licencias generales que autorizan a las multinacionales BP, Chevron, Eni, Shell y Repsol a retomar operaciones de exploración, producción y comercialización de petróleo y gas en colaboración con la petrolera estatal PDVSA y entidades vinculadas al Gobierno venezolano.

Una de las licencias permite a estas empresas ejecutar transacciones que antes estaban prohibidas bajo el embargo, incluyendo acuerdos con PDVSA, mientras que la segunda abre la puerta para negociar nuevos contratos de inversión energética en Venezuela con empresas de todo el mundo.

La medida constituye la mayor relajación de sanciones petroleras desde que Washington impuso un régimen punitivo en 2019, y llega tras el cambio político en Venezuela a inicios de enero.

Condiciones y límites

Pese al levantamiento parcial de restricciones, las licencias mantienen prohibiciones para interactuar con individuos o entidades de países considerados riesgosos, incluyendo China, Rusia e Irán, con el objetivo de evitar que activos venezolanos pasen a control de terceros ajenos al entorno occidental.

Implicaciones estratégicas

La decisión de Washington responde tanto a intereses geoeconómicos como políticos. Caracas posee las reservas de crudo más grandes del mundo, pero décadas de crisis han dejado al sector petrolero en un estado de profunda contracción. El levantamiento de sanciones busca atraer inversiones privadas cuantiosas, estimadas en decenas de miles de millones de dólares, para modernizar la infraestructura y elevar la producción.

Para Repsol, que tiene presencia en Venezuela desde principios de los años 90, la reapertura de operaciones podría traducirse en una oportunidad para expandir su portfolio de activos internacionales, siempre que se garantice estabilidad jurídica y contractual en el país anfitrión.

Contexto político y económico

El giro se produce en medio de un contexto de relación diplomática recalibrada entre Washington y Caracas, aunada a recientes acuerdos comerciales bilaterales y reuniones de alto nivel que buscan integrar nuevamente a Venezuela en los flujos globales de capital y energía. 

 

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